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martes, 19 de julio de 2016

Volvieron los '90

   Bien dije yo que lo único que tenía que volver de los '90 eran los Guns. Ahora nos estamos fumando un retorno del neoliberalismo noventoso pero podremos, como en aquel entonces, ajustar la economía para ser parte del show.
Resulta que Axl pone a un lado las rencillas personales para unirse a Slash, que son las figuritas más importantes de la fusión. También se une Duff y dicen que Adler, y si consiguen la firma de Stradlin' tendríamos un jackpot para el orgasmo.
   Pregunta mi madre que si Axl se "amigó" con los demás... Me cuesta creer que sí. Supongo que luego de unirse a las filas de Ac/Dc en la gira vio cuánta gente está dispuesta a pagar por ver rock del bueno, del viejo. Y son MUCHAS personas. Cuento entre esas personas a mocosos de 15 años que se proclaman hinchas de Guns, sin saber que en aquel entonces nos autonombrábamos Gunners. Los borregos que gustan del rock no tienen nuevos representantes del rock. El rock va muriendo a la vez que sus últimos representantes de los 80's van envejeciendo. Hubo intentos como The Darkness o hasta la graciosa Steel Panther, pero nada salió de la comicidad a un mainstream que le patee el tablero al punchi, o al k-pop, o a la propuesta de música con sonido ardilla Alvin que prolifera en redes sociales. Fue un placer para el oído la formación de la banda Hollywood Vampires. Entonces revisa uno quién compone la banda y lee: Alice Cooper, Joe Perry, Duff McKagan, Matt Sorum, Johnny Depp... Son viejos. ¿Acaso ni siquiera los fans de los sonidos previos a Nirvana pueden formar un grupo que renueve la propuesta y la traiga a los '10? El público está, pero quizá está muriendo junto con sus más fieles representantes. Y esta parcialidad nacida en los 2000 quiere ESE producto y ningún otro. ¿O es que ahora el rock de mi infancia es un fenómeno de culto? ¿Dirán en la próxima generación "La electrónica es la posta" y se encerrarán a escuchar eso entrando a sus 40, con un lagrimón nostálgico piantándoseles?
   Hay un mundo (espero que no submundo) hambriento de rock. No de pseudo rock, ni rock pop, ni guitarras decorativas. ROCK. El de los Guns. El de Ac/Dc, que sigue llenando estadios. Porque uno pone play a Appetite for Destruction y se encuentra con una gloria imbatible. Sería una pesimista si dijera que ya nunca volveremos a disfrutar de un auge rockero. Quisiera ver una vez más, como en los '90, la campera de cuero con las texanas como combinación cotidiana. Una bandana en la cabeza. Un tipo que arriesgue el incendio de su cabellera fumando un pucho que no puede sostener porque está tocando la viola. Un tipo que agarre un frasco de pintura en aerosol y ponga su propio apodo arruinando la absoluta negrura de los equipos. O quizá solo estoy vieja, como los rockeros que amo, observando el fin de mi era, trasladándosela a los jóvenes de hoy, y entregando el rock en una caja lujosa, y tironeando de la caja para no dejarla ir. Porque sé que la van a transformar en algo que no se parece a los Guns.
   Sintiendo que todo formaba parte de una ensoñación, ahuyento el pensamiento como si fuera mosca y vuelvo al presente. Y estoy en los 90's. Con el neoliberalismo en el poder y dificultades para pagar la entrada para ver a los Guns en River. Con un esfuerzo, casi que huelo el pebete de jamón y queso del kiosco de Dani, en el Tomás Guido, con mis compañeras Cari y la Ramón, estudiando poco y firmando como esposas de Rose en las evaluaciones de primer año.

martes, 22 de mayo de 2012

El grito sagrado…


… ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad! Oíd, mortales, como yo lo oigo en cada esquina. La gente se rasga las vestiduras proclamando su libertad. Hay quienes dicen que se miran por dentro y están orgullosos de su decisión de ser libre. Oí a los que consideran que tener las alas sin atar a las alas de otro es ser libre. También están los que creen que por no tener vicios, gozan de la más bella libertad. Pero no sólo los he oído: también los he visto. Al observarlos, noté cierto andar pesado en los tobillos, algo asomaba, ¡era una cadena! ¡Una bola siendo arrastrada por una cadena! Al espantarme en la contradicción, miré mi propio pie. ¡También una cadena asomaba desde el ruedo de mis pantalones! Tengo un vicio, sí. Soy presa del tabaco. Quien tenga un vicio tiene una jaula. Hoy, como nunca, al escribir estas líneas, sentí el peso del daño hecho a mis pulmones. Prendí un cigarrillo y lamenté el acto. Sentí que no estaba haciendo otra cosa más que tomar mis propios órganos y, como si fueran de papel, prender fuego el extremo más bajo. Cuando uno de los libres del Norte me dijo que no caminara a su lado por las calles de su barrio, supe que su jaula tenía nombre de mujer. Cuando uno de los libres del Sur me dijo que prefería conversar antes que amarme el cuerpo, supe que su jaula tenía nombre de prejuicio. Cuando él, mi salvaje amor torpe, dijo que vendría a compartir el sueño y, una vez más, no vino, supe que mi jaula tenía nombre de varón. Soy la persona más libre que conozco y, sin embargo, duermo refugiada en más de una celda. Oíd, mortales, el murmullo secreto: prisión, prisión, prisión.

viernes, 27 de abril de 2012

Estoy que me muerdo por contarte que...

...te quiero. Pero no es eso. Es un poco más. Es que te amo. Pero no. No es eso porque otro día amé a alguien y no era así. Bah, no sé lo que es. Me despierto ahora con los labios manchados de sangre dura. Cuando la lavo, veo que lo que pasó es que me mordí mientras dormía. Pienso: si me siento alegre, si digo que tengo todo cuanto quiero, ¿por qué esta tensión? Debe ser el cuerpo cansado, el poco descanso, la cama berreta. Pero no. Es que estoy que me muerdo la lengua por decirte que te adoro. Estoy que me desangro por sacar el secreto del placard. Hace mucho que te quiero. Te quiero desde la época esa en que me querías vos a mí. Hablamos una noche de cosas para hacer juntos. Las terminé haciendo con otros. Igual, no es igual que no seas vos. Y, además, ¿por qué vos? Si sos el más convencional de los mortales, si ya sé que me mentirías, que me plagarías el camino con tus no. Igual, te quiero. Pienso en vos muy fuerte. Siempre. ¿Es nada más la carne? ¿Es, apenas, el cuerpo? ¿Vos pensás fuerte en mí? Arrodillada y desprolija, te confesé que estaba emocionada. No te asustes. Es nada más que te quiero así de fuerte. Bueno, dale, asustate. Si total, sentirse enamorado da terror. Y yo hace mucho que te quiero. Y que no tengo cuanto quiero.


Me faltás vos.

domingo, 24 de julio de 2011

Beetlejuice (un sueño)

Si vos llamás tres veces a Beetlejuice, ¿qué pasa? ¡Aparece! ¡Claro que sí!

Si te pasás una semana seguida escribiendo una novela sobre tu ex, ¿qué pasa? No, no aparece porque no es Beetlejuice. El mundo de la mente es muy intrincado pero también básico.

Soñé con él.

Desperté, lo invoqué, lloré y lo maldije.

Quise acercarme a la computadora para mantener fresco el sueño. Dormir fue más fuerte. Haré el intento ahora mismo.


El actor incógnito

Los compañeros de teatro y yo íbamos a ver una obrita recomendada a un teatrito pequeño. Era todo risas hasta que P lo mencionó. P es amigo de él y lo sigue viendo aunque él ya no venga a clase. Cuando él lo menciona suelo taparme los oídos y contar hasta 50. Es la clase de cosas que hace que la gente crea que estoy loca. Sólo me protejo de sufrir mucho. Pero no me tapé los oídos esa vez, no. Me puse a charlar animadamente con otros, incapaz de concentrarme en la conversación, teniendo presente solamente el hecho de que debía tapar las voces de los demás.

Poco después las luces descendieron su brillo y los actores salieron a escena. Eran dos actrices. Con las luces aún mortecinas comenzaron a conversar. No se apreciaba escenografía alguna. Eran ellas, conversando, de pie, dando inicio a la obra teatral. En su conversación aparecía el nombre de un hombre. Ni bien lo mencionaban, el hombre aparecía en escena. Las luces dejaban de ser tan tenues y se podía ver con claridad a los tres actores. Eran dos chicas y él. Él. Era el hombre que más amé en la vida. Era el hombre de quien trato de no saber nada. Era el hombre que me cerró las puertas a compartir la vida juntos. Escuché su voz. De pronto, todos los recuerdos eran presente. Su voz llegó a mis oídos y entonces todo lo que yo de él había tenido se volvió más fuerte que nada. El tacto de sus manos, su beso en mi boca, su mirada en mis ojos. Aquello que día a día se pierde y me libera del dolor fue recuperado de inmediato. Toda la angustia estaba de pronto entre mis manos, sangrante.

Me puse de pie en un santiamén y huí sin rumbo fijo de aquel teatro. Odiaba a P por ocultar el hecho de que él, mi gran amado, actuaba en aquella obra. Pero estando en la puerta, presionando las manos contra mis costillas como para devolver todas las heridas a su lugar de origen, di vuelta la espalda y vi el cartel promocional de la obra. Cubierto por unos graffitis, estaba su nombre. Se veían unas pocas letras en verde fluorescente. Pero yo sabía perfectamente cómo se completaba ese nombre.

(Imagen by Sofía Forciniti)

sábado, 28 de mayo de 2011

"No hay hechos, sólo interpretaciones"

Gracias a Fede, por ayudarme a entender lo que están haciendo algunas personas que me rodean. En realidad, debería decir "algunas personas que interpreto que me rodean".

Porque dicen que estarán ahí, y al voltear la espalda, no están.

Uno de mis serios problemas es mi alto nivel de credulidad, de tomar la palabra del otro otorgándole el valor que le doy yo a la mía. No me gusta hablar al pedo. Prefiero decir "no sé si lo haré" a decir "sí lo haré" y luego no estar.

Muchas de las personas que me rodean no tienen problemas con pulverizar su propia palabra.

Si me dicen que vienen, preparo la casa y los espero. Pero no vienen.
Si me dicen que nos encontraremos en algún lugar, me baño, me visto linda, me maquillo y salgo para allá. Pero no nos vemos.
Si me dicen que tienen algo para mí, interpreto que en ese momento me lo darán o en los días venideros. Pero no me lo dan.
Y la peor de los últimos tiempos: si me dicen que me quieren, estimo que harán cosas acordes a su estima. Pero no están. Ergo, no me quieren; interpreto yo.

Pido, desde este estúpido espacio, que no palabreen entonces que vendrán, que nos encontraremos, que tienen algo para mí, que me quieren si no harán nada posterior para dar cierto valor a ese palabrerío. Fue Derrida quien dijo que no hay nada fuera del texto. Entonces, yo, que me la paso interpretando, creo, tomo, consumo tu palabra. Y me indigesto con ella. Y de veras, abro la puerta y noto que no hay nada, pero nada, fuera del texto, tu texto.

Texto-contexto. Mejor no te contesto. Si lo hiciera, el peso que yo le otorgo a mis palabras sería tan grande que no podría dormir sabiendo que dije cosas que realmente no quería decir. No me interesa ofenderte. Pero tampoco me interesa que me ofendas, a mí, a mi credulidad y a mis interpretaciones.

Todo, absolutamente todo, es interpretación. No me hago cargo de cómo interpretes mis silencios, mis sonrisas, mi cara de pocos amigos, las miradas que te echo desde lejos o a la foto tuya que hay en Internet, los mensajes de texto que tipeo cuando deambulo en saber o no saber (interpretar) si me quieren o no. Tengo bastante trabajo con las interpretaciones que hago de los actos de ustedes.

jueves, 19 de mayo de 2011

Huele a espíritu adolescente



Tengo una vecina joven. Independiente. Que le gusta la música. La música fea, pero le gusta. Hace poco fue madre. Y se convirtió en otra clase de persona, de esa clase que se pone la camiseta de la maternidad y dice: "Ahora que soy madre estoy un paso por encima de la raza humana."

Yo estoy en constante involución. Muchas noches, Dionisio gana la pulseada y me emborracho. Me emborracho y pongo la música fuerte. Me emborracho y canto a los gritos.
El sábado a las 5:30 a.m., vibré la música y canté a los gritos.

Ella me tocó el timbre como advertencia y bajé la música. Odié hacer eso: a mí me gusta jugar con los límites, siempre. Y, como Dionisio, por lo general, salgo bastante lastimada.
Desde el domingo a las 11:30 a.m. en adelante, la madre vecina se dedicó a tocarme el timbre a cada momento que le era posible para dejar en claro lo que el timbre, con gran maestría, había aclarado ya. No le quise abrir porque creí que sólo era para agredir.

Me angustié. Haber matado a Apolo no me hizo gracia. Tampoco me hizo gracia cuando lo maté el domingo y tuve que vivir un lunes resacoso. Haber jugado con los límites tampoco me trajo placer. El placer duró lo que el grito, lo que el mi, lo que el fa, lo que la risa. Luego, todo fue tenebroso, enfermo, obsesivo. Desde sus timbrazos hasta mis rechazos. Yo tengo cada vez menos años de edad y me separo cada día más de la idea de la maternidad. Me siento demasiado liviana como para cargar con tanto peso. ¿Para qué traería una persona al mundo? ¿Para decirle que en realidad, como dijo mi ídolo Darío Sztajnszrajber,
"todo es medio un bajón"? No podría. Ceder mi cigarrillo cómodo, mi no cocinar, mi llegar del laburo y disfrutar de la vida 2.0, mis siestas de 20 a 22 hs, mi música fuerte... La música y yo somos uno cuando la escucho, cuando la canto a los gritos, cuando la bailo. Yo soy con música. Mi amigo Fede Nietzsche dijo que la vida sin música sería un error. Por estos momentos, mi vida es un error. Yo soy un error del sistema conformado por el Bendito Consorcio de la Orden de La Concha de Su Hermana.

La vecina anoche tuvo la chance de que yo le abriera la puerta. Despotricó contra mi estilo de vida, juzgándolo de solteril (aunque no usara esas palabras); sugirió que me mudara a un PH; me aconsejó gritar en el parque. Todo esto, porque ella es madre. Todo esto, porque huelo a espíritu adolescente. Todo esto, porque siento. Y cuando siento, siento a todo volumen.

La decisión está tomada: en septiembre me mudo. Yo amo mi departamento, pero no es mío ni quiero vivir al lado de los jóvenes envejecidos que comienzan a pertenecer al gremio de los padres y madres argentinos, ofuscables, irritables, sensibles, susceptibles, anti-adolescentes.

Cuando disparó contra mi integridad, opté por el silencio. Fui puro Apolo. Dionisio se quedó a un lado y habló cuando cerré la llave. Los llevo adentro, tanto como llevo a Cobain, a Mustaine, a Fer Ruiz Díaz, a Ramón Díaz, a Almeyda, un alma... Soy un alma inmadura en un mundo de padres y madres. ¡Oh, Bartleby! ¡Oh, humanidad!

domingo, 15 de mayo de 2011

Caca

Hace unos días tengo la sensación nasal de que todo es una caca.

Quizá esté directamente relacionado con la enfermedad menstrual que me aqueja, pero todo es una caca.

Los vecinos son intolerantes con mi incipiente alcoholismo. A mí me hace feliz gritar y cantar. A ellos les parece que me meto en ese límite donde empieza la libertad del otro.

Los hombres toman cosas simples para mí como una rompedera de huevos. ¿Que me demuestres interés es romper los huevos? Ok, no me llames, pero olvidate que yo me acuerde de reservarme para vos.

Los conocidos hablan de mis gestos corporales como una "provocación constante". Dicen que vivo en pose trola, que quiero tener a todos a mis pies. Que charlar, pararme, lo que sea, tiene implícita una carga erótico-felina que indica mi alto nivel de trolez.

Le estoy agarrando el gustito al alcohol. Me gusta estar en pedo porque pierdo el filtro y les puedo decir a todos lo que opino.

Ahora mismo estoy en pedo.

Por eso, porque algo de filtro me queda, dejo de escribir.

martes, 12 de abril de 2011

Eliana y sus teorías hollywoodenses

Eliana Rivero (O Luzu, según mi sobrino) es mi mejor amiga. Que tuve jamás. ¿Por qué? Por muchísimas cosas vividas y por vivir. Las que Uds. pueden llegar a percibir se las ofrezco. Y quiero contarles cómo, entre mordiscos a un Doble Cuarto de Libra con queso, ella me contó la vida de las estrellas de Hollywood por las que yo le preguntaba. NADA de lo que escribo surge de mi mente. Sólo de ella, que también tiene un blog donde NO escribe estas cosas tan geniales que tiene para ofrecer al mundo entero: http://lineasymas.blogspot.com

DIJO ELIANA RIVERO
Brad duerme. Duerme mucho. Dice cosas divertidas, te hace reir, sí, y te las dice serio. Pero al rato se va a dormir. Y no cogen mucho. Cogen a veces. Y cuando él se va a dormir, Angelina juega con los cuchillos. Los mira, los limpia, los tira. Y cuando no se hace tatuajes, se escribe cosas. Agarra la lapicera y se escribe. A veces se pone delante del espejo y se escribe la espalda. Después va a dormir y Brad la ve y la quiere leer. Y ella le dice "¡Noooo, son mis cosas, no leas!" "¡Salí!" "¡Nooo!". Él se junta con Jennifer y le cuenta estas cosas. Ella le dice "Un día te va a matar", pero no, sabe que en realidad no lo va a matar. A veces Angelina lo mira mientras Brad duerme, y ella está con los cuchillos.

Johnny es hipster, ¿ves? Con Tim se drogan mucho. Y eligen una groupie para llevarla a un lugar ambientado, así con mucha madera, velas, y la drogan. Después la matan. Con venenos diferentes, los prueban. Las miran mientras mueren, tirados los dos en un sillón. A veces Helena llega para verla morir. Después limpian ellos, porque la empleada no entra nunca al salón donde hacen esto. No se las cogen: las toquetean nomás. Las entierran en la casa. Tienen un cementerio de groupies. No las llevan en grupo porque las quieren hacer sentir especiales, así que las matan de a una.

Leo se inyecta aloe vera. Siente que le entra en el cuerpo y dice "¡Genial! Nunca tendré cáncer."

miércoles, 30 de marzo de 2011

El famoso "next!" o pase el que sigue

Cuando tenés el corazón hecho mierda, viene la gente y te dice que vas a estar bien. Vos no les creés. Ninguno les creímos. Pero lo dicen porque ya estuvieron hechos heces y ahora han vuelto del pozo (ciego) para contar lo que han visto. Hoy, yo me paro ante mí misma como una nadadora profesional en la caca que ha abandonado la pileta.

Estoy bien. Todo está tranquilo y está dentro de lo manejable. Vivo sola en un departamento que me encanta, y sola lo mantengo. Dispongo de mi tiempo todo el tiempo. Hago lo que quiero cuando quiero. Y también no hago lo que no quiero. Se cena si mi estómago lo decide y hasta me doy la libertad de elegir si se cocina algo rápido o se llama al delivery. Mi cama es mía sola para despatarrarme y cuando me levanto a las 6:10 de la mañana, a nadie le jode mi televisor ni mis ruidos. La vida nunca había sido tan dulce.

Pero, como dice Björk en “It’s oh so quiet”, todo está así hasta que… aparece él. Sabe dónde estás y arrima la bocha al lugar, para estar. Está por estar. Está porque le gustás. Y vos, que ni bien lo viste pensaste "Es lindo, sí" ahora te hallás diciendo "Me gusta, sí". Y no terminás de entender si te gusta jugar a la seducción o te gusta él. Pero él dice presente todos los días, entonces no podés determinar si es la situación o la persona. Sin embargo, el tipo está empezando a ocupar tus pensamientos. Y llega la hora en que aparece y mirás para todos lados, haciéndote la idiota, verificando si aparece. Y ahí viene, con todo ese porte tan distinto a lo que te gusta, generando adentro tuyo una adrenalinita.

Ya está: estás nerviosa en su presencia. Estar parada, callada, sentada, hablando, riendo, haciéndote un café o charlando con otros; todo parece antinatural. Porque está él y sentís que querés que esté mirándote. Y que te hable. Cuando finalmente lo hace, le devolvés monosílabos. Te inhibe. Y vos, que hablás hasta por el ojete, quedás indefensa y no te sale ningún tema de conversación. Él te cambia la actitud. Ya no sos la tranquila segura de sí misma: sos una estúpida que tiene 12 años y está en el aula de 7º grado, deseando que la trague la tierra.

La verdad, esperarlo y anhelarlo está buenísimo. Pero también es una mierda. Te encantaba tu paz. Y te aterra dar el corazón, o no darlo y que te lo saquen, que te lo pisoteen y también que te lo idolatren. Pánico de confundirte, y que el amor eterno dure tres meses. Otra vez. Canta Björk "What's the use of falling in love?" Yo todavía no sé cuál es el sentido. Ni menos cuál es el sentido de seguir los sentimientos. Después le pegás una mirada a "Eternal Sunshine of the Spotless Mind" y te enterás por qué es importante vivir el amor y recordarlo siempre. Pero te trauma. Claro que sí...

El de la foto es Trevor, mi novio en la vida lúdica facebookeril. Me llena de regalos y me dice frases como "You complete me". Yo le grito "I love you, Trevor!" sin culpa, total no me escucha. Pero allá está él, el que sí escucha, y tiene dos brazos, dos piernas, los mueve, y lo peor de todo, encima, es de la vida real. ¡Qué miedo! Con toda esa realidad que lleva encima, podría ser el famoso "next!", o que pase el que sigue. ¿Queremos que siga? ¿O queremos que se quede? Dice mi psicóloga que me la paso anticipando los peores desenlaces. Por ahora, es cierto.

Necesito relajarme. Fluir. Entonces me tiro a descansar. ¿Y quién aparece en mis pensamientos? ¡GRRR!


domingo, 13 de marzo de 2011

Crónicas Vampíricas 2.0 - La saga de Twilight


Mi mejor amiga, Eliana, me dice "Quiero que veamos las pelis de Twilight". Yo la miro a punto de decirle que no con la boca bien abierta pero cambio la cara mentalmente y digo "Dale, el finde largo".

Y cumplimos. Tras una sesión de comida china pusimos Twilight.


Tiene un arranque de lo más convencional, así también el nudo y el desenlace. Analizamos: éxito debido al ideal femenino de ser una Doña Nadie y que de pronto dos chabones que se parten se pelean por vos como si fueras La Elegida. Por eso insisto en que esta saga es seguida por adolescentes que fueron niñas que leyeron Harry Potter. Bella no tiene atractivo alguno: es fea, torpe, se viste y camina como varón. IM-PO-SI-BLE que un ser refinado como Edward Cullen vaya a posar sus ojos sobre ella. En el mundo real. En el Mundo de la Boludez, esto sucede hasta un punto insoportable. ¿Cuánta gente cree que Bella es digna de lo que le pasa?

Momento más idiota de la película:

- And so the lion fell in love with the lamb...
- What a stupid lamb!
- And what a sick masochistic lion.

Espeto indignada: "¡Qué frase pelotuda!" Eliana se ríe. Mucho. Terminada la escena, me dice que tanto ese diálogo como la frase "You're my personal brand of heroin" son las frases favoritas del público. Son, justamente, las que menos contexto tienen. Y entiendo por qué tardé en ver las películas y por qué nunca sería fan de esta saga.

Moría de sueño, pero Eliana me dijo que si me dormía y no miraba New Moon, se iba a enojar conmigo mucho para siempre. Acepté. Las fotos que elijo demuestran mi visión de los hechos.

El Lobito este, Jacob Black, es a fin de cuentas un imbécil porque también cae ante los encantos de una chica sin encantos. La cuestión es que yo caí ante los encantos de este menor de edad, cuya percha NO, repito, NO indica su edad. Además, su estilo de vida es interesante. Comparo con Edward Cullen: el "despiadado" (la peor traducción que leí en lo que va del 2011) es frío, anticuado, respetuoso, culto, mucho ceremonial y protocolo. No haría el amor en la calle. El Lobo este se te tira de un acantilado, te arregla una moto, te lleva a pasear en ella, y encima te respeta y te quiere con pasión. Antes de dormirme ya había definido mi equipo: Team Jacob.

No al día siguiente, sino horas más tarde, llegó Eclipse. ¡Un derroche de facha! ¡Un torbellino de calentura! El Lobito tiene 42º C, motivo por el cual anda en cueros por la nieve. Pero no, no es cierto: anda en cueros por la nieve PORQUE SE PARTE.

En un tiro, el chabón tiene que hablar algo con Bella y la espera al costado de la ruta así, prácticamente en pelotas, y el Cullen, celoso, dice "Doesn't he have a shirt?" Esa sí que me pareció una buena frase. Ahí estábamos todos admitiendo la importancia de esos abdominales, tríceps, bíceps, pectorales... Y en otra parte la infeliz pareja (es decir, Bella y Edward) se refugian de los villanos en la montaña nevada. La piba se caga de frío y el novio, si la abraza, es como chupar un hielo. Entonces, lo llaman al LOBITO (42º C, chicos, ¿sí?) para que la abrace un toque y le dé calor. Ahí se dice la mejor frase de las tres películas, de Jake a Edward:




- ADMIT IT: I'M HOTTER THAN YOU.

Grité fuerte-fuerte cuando escuché eso. La verdad se había dicho. Cullen me aburre: no coge, chicos. Es un tipo que se quiere casar. Yo quiero imprimarme con el Lobo este y darnos masa hasta que el mundo se haga mierda o hasta que se nos muera el cuerpo. Hasta me banco el olor a perro usando mucho body splash. Elijo esta foto para el final porque me gustó imaginarme que salgo del trabajo y el pendejo este me espera así en la puerta.

OBSERVACIONES:

· Para vampiros, me quedo con las Crónicas Vampíricas de Anne Rice. Sus monstruos son mucho más interesantes, con una vida mucho más vivida y cosas para contar. Los de Stephenie Meyer me aburren. Mucho.

· Soy del Team Jacob. Quiero que gane él, pero no respecto a Bella. Que se la gane no sería victoria para las chicas del Team Jacob. Queremos que nos venga a buscar al laburo. Eso. Eso es ganar.

· La única razón por la que disfruté estas películas son los 42º C de la piel de Jacob Black.

· ¿Si voy a mirar Breaking Dawn? Bueno, ¿está el licántropo? ¿Sí? Entonces sí.

· Este post fue muy Papurris. Perdón.

· Me confieso 100% loba. ¡Viva Jake!

miércoles, 5 de enero de 2011

Juegos en Burger

Ayer, comiendo un Combo Jr., vino en la bandeja un "mantelito" que incluía la frase que se puede leer en la primera imagen. La rompí y generé nuevas frases, al final ayudada por un bolígrafo.




jueves, 30 de diciembre de 2010

The bass and the treble

Acercándose fin de año, la gente se pone melanco y entra a hacer balances. Yo soy gente, así que también lo hago. Dividir el tiempo en doce meses y ponerle números a cada día contenido en ellos es convención humana pero cuando llega ese último día, algo se mueve adentro. Uno va revisando lo sucedido, lo no sucedido, la lista mental de proyectos cumplidos y todo eso y va preparando el brindis. Sí, vamos pensando por qué vamos a hacer sonar las copas a las 00:00 hs del 1º de enero en familia.
Yo ya hice el balance y al pensar en esta palabra, pensé en un equipo de música. Todos sabemos que el balance siempre se deja en el medio, caso contrario sale más sonido por un parlante que por el otro. El balance equilibra los sonidos. Al ñudo agregar que el balance me equilibra a mí. A la mala y a la buena, a la voluntariosa y a la vaga, a la seño y a la loca, a la correcta y a la rebelde, a esas dos que viven en mí y en todos.
Esta es la lista surgida del balance de fin de año, a grandes rasgos:

COSAS POSITIVAS COSAS NEGATIVAS
- Me fui a vivir sola - Me fui a vivir sola
- Me separé de mi novio - Me separé de mi novio
- Me llevé muy bien con mis alumnos - Me llevé muy bien con mis alumnos
- Me quedé sin trabajo - Me quedé sin trabajo
- Fumo más y como menos - Fumo más y como menos
- Me tuve que comprar ropa nueva - Me tuve que comprar ropa nueva
- Aprendí a vivir solita - Aprendí a vivir solita

Y que todo depende de cómo quieras mirar el vaso. Yo lo veo medio lleno. ¿Y vos?

domingo, 26 de diciembre de 2010

Vienen...

Sí, vienen.
Tengo mi entrada.
1º de marzo, 2011, Luna Park.
Soy feliz.
And still keepin' the Backstreet Pride alive!



martes, 30 de noviembre de 2010

Mil tweets

¡Felicidades!
Prefiero festejar mucho más mis mil tweets que la Navidad.
He obsequiado a la nada misma mil versiones estúpidas de mis pensamientos.
He tirado al aire virtual lo que me pasaba en ese momento, sentada ante el monitor,
destrozando mi columna, achicando mis ojos, masticando lo sucedido lejos del monitor,
y cuántas cosas no compartí porque son demasiado internas.
Para eso está mi blog, diarito íntimo, y mi diario íntimo de papel,
que está siendo escrito como para que, a mi deceso, sepan qué me pasaba.
Ya me compré el diario/agenda 2011.
Sé que va a estar lleno de cosas dichosas, muy lejos de este 2010,
que se nos va y me alegra que se vaya.
Qué estupidez ponerle plazos a las etapas malas, y peor, ponerle plazo el 31/12/2010.
Pero cuando me preguntan "¿Cómo estás?", sinceramente, yo contesto "Muy bien".


sábado, 13 de noviembre de 2010

Twitter On

Adiós, Facebook. Me fui por exceso de dolor y extrema pérdida de tiempo.

Lejos de abandonar las redes sociales, me metí en Twitter. Me había autodado un lapso de dos semanas para probar su "utilidad". Es tan inútil que me tuve que quedar.

La gente bardea y la bardea. Y hay otros que te entienden las pelotudeces que decís y te hacen el aguante.

Por ahora, Twitter me tiene así, como en la foto: un poco en la nube de pedos, de esa seguridad absurda de estar tras el teclado, y con formita de dulce sueño. Y termino creyendo que hace doce años que cumplo 19, una y otra vez.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Quisiera que quisiéramos lo mismo

Esto no es un poema. Es una mierdita que rima. Es mi "You oughta know". Si tocara mejor la guitarra, le pondría unos acordes y lo declararía canción. Se llama "Quisiera que quisiéramos lo mismo". No sé si es gramaticalmente correcto.

Me duele que existas por tu lado

Que andes tan apático y sedado

Porque yo cierro la puerta de mi casa

Y me reciben miles de amenazas

Que aprietan hablando de diferencias

Irreconciliables y por demás perfectas

Nacidas de un profundo egoísmo

Quisiera que quisiéramos lo mismo

Si te miro un ojo y me desarmo

Vos dirías que te estoy ojeando

Corrés a sacarte el maleficio

De la que te ama por oficio

Es evidente que no te interesa

Haberme retorcido la cabeza

Y dejarme envuelta en patetismo

Quisiera que quisiéramos lo mismo

Me quedo con toda la mierda encima

De haber sido la reina por un día

De haber entrado donde hubo permiso

Y encerrarme en que no me quiso

Exactamente cuando yo lo quise

Y entregar mi corazón a que lo pises

Con todo tu heroico heroísmo

Quisiera que quisiéramos lo mismo

Ya vi el estanque que usás de espejo

Vos no ves el mar del que me quejo

Que te robé todas las melodías

Para mentir que me hacés compañía

Que te amo con amor honesto

Pero vos sos mucho más que esto

No pude derrotar tu narcisismo

Quisiera que quisiéramos lo mismo