martes, 19 de julio de 2016
Volvieron los '90
martes, 22 de mayo de 2012
El grito sagrado…
viernes, 27 de abril de 2012
Estoy que me muerdo por contarte que...
...te quiero. Pero no es eso. Es un poco más. Es que te amo. Pero no. No es eso porque otro día amé a alguien y no era así. Bah, no sé lo que es. Me despierto ahora con los labios manchados de sangre dura. Cuando la lavo, veo que lo que pasó es que me mordí mientras dormía. Pienso: si me siento alegre, si digo que tengo todo cuanto quiero, ¿por qué esta tensión? Debe ser el cuerpo cansado, el poco descanso, la cama berreta. Pero no. Es que estoy que me muerdo la lengua por decirte que te adoro. Estoy que me desangro por sacar el secreto del placard. Hace mucho que te quiero. Te quiero desde la época esa en que me querías vos a mí. Hablamos una noche de cosas para hacer juntos. Las terminé haciendo con otros. Igual, no es igual que no seas vos. Y, además, ¿por qué vos? Si sos el más convencional de los mortales, si ya sé que me mentirías, que me plagarías el camino con tus no. Igual, te quiero. Pienso en vos muy fuerte. Siempre. ¿Es nada más la carne? ¿Es, apenas, el cuerpo? ¿Vos pensás fuerte en mí? Arrodillada y desprolija, te confesé que estaba emocionada. No te asustes. Es nada más que te quiero así de fuerte. Bueno, dale, asustate. Si total, sentirse enamorado da terror. Y yo hace mucho que te quiero. Y que no tengo cuanto quiero.Me faltás vos.
domingo, 24 de julio de 2011
Beetlejuice (un sueño)
Si vos llamás tres veces a Beetlejuice, ¿qué pasa? ¡Aparece! ¡Claro que sí!sábado, 28 de mayo de 2011
"No hay hechos, sólo interpretaciones"
Gracias a Fede, por ayudarme a entender lo que están haciendo algunas personas que me rodean. En realidad, debería decir "algunas personas que interpreto que me rodean". jueves, 19 de mayo de 2011
Huele a espíritu adolescente
Tengo una vecina joven. Independiente. Que le gusta la música. La música fea, pero le gusta. Hace poco fue madre. Y se convirtió en otra clase de persona, de esa clase que se pone la camiseta de la maternidad y dice: "Ahora que soy madre estoy un paso por encima de la raza humana."
Yo estoy en constante involución. Muchas noches, Dionisio gana la pulseada y me emborracho. Me emborracho y pongo la música fuerte. Me emborracho y canto a los gritos. El sábado a las 5:30 a.m., vibré la música y canté a los gritos.
Ella me tocó el timbre como advertencia y bajé la música. Odié hacer eso: a mí me gusta jugar con los límites, siempre. Y, como Dionisio, por lo general, salgo bastante lastimada. Desde el domingo a las 11:30 a.m. en adelante, la madre vecina se dedicó a tocarme el timbre a cada momento que le era posible para dejar en claro lo que el timbre, con gran maestría, había aclarado ya. No le quise abrir porque creí que sólo era para agredir.
Me angustié. Haber matado a Apolo no me hizo gracia. Tampoco me hizo gracia cuando lo maté el domingo y tuve que vivir un lunes resacoso. Haber jugado con los límites tampoco me trajo placer. El placer duró lo que el grito, lo que el mi, lo que el fa, lo que la risa. Luego, todo fue tenebroso, enfermo, obsesivo. Desde sus timbrazos hasta mis rechazos. Yo tengo cada vez menos años de edad y me separo cada día más de la idea de la maternidad. Me siento demasiado liviana como para cargar con tanto peso. ¿Para qué traería una persona al mundo? ¿Para decirle que en realidad, como dijo mi ídolo Darío Sztajnszrajber, "todo es medio un bajón"? No podría. Ceder mi cigarrillo cómodo, mi no cocinar, mi llegar del laburo y disfrutar de la vida 2.0, mis siestas de 20 a 22 hs, mi música fuerte... La música y yo somos uno cuando la escucho, cuando la canto a los gritos, cuando la bailo. Yo soy con música. Mi amigo Fede Nietzsche dijo que la vida sin música sería un error. Por estos momentos, mi vida es un error. Yo soy un error del sistema conformado por el Bendito Consorcio de la Orden de La Concha de Su Hermana.
La vecina anoche tuvo la chance de que yo le abriera la puerta. Despotricó contra mi estilo de vida, juzgándolo de solteril (aunque no usara esas palabras); sugirió que me mudara a un PH; me aconsejó gritar en el parque. Todo esto, porque ella es madre. Todo esto, porque huelo a espíritu adolescente. Todo esto, porque siento. Y cuando siento, siento a todo volumen.
La decisión está tomada: en septiembre me mudo. Yo amo mi departamento, pero no es mío ni quiero vivir al lado de los jóvenes envejecidos que comienzan a pertenecer al gremio de los padres y madres argentinos, ofuscables, irritables, sensibles, susceptibles, anti-adolescentes.
Cuando disparó contra mi integridad, opté por el silencio. Fui puro Apolo. Dionisio se quedó a un lado y habló cuando cerré la llave. Los llevo adentro, tanto como llevo a Cobain, a Mustaine, a Fer Ruiz Díaz, a Ramón Díaz, a Almeyda, un alma... Soy un alma inmadura en un mundo de padres y madres. ¡Oh, Bartleby! ¡Oh, humanidad!
domingo, 15 de mayo de 2011
Caca
martes, 12 de abril de 2011
Eliana y sus teorías hollywoodenses



miércoles, 30 de marzo de 2011
El famoso "next!" o pase el que sigue
Cuando tenés el corazón hecho mierda, viene la gente y te dice que vas a estar bien. Vos no les creés. Ninguno les creímos. Pero lo dicen porque ya estuvieron hechos heces y ahora han vuelto del pozo (ciego) para contar lo que han visto. Hoy, yo me paro ante mí misma como una nadadora profesional en la caca que ha abandonado la pileta.
Estoy bien. Todo está tranquilo y está dentro de lo manejable. Vivo sola en un departamento que me encanta, y sola lo mantengo. Dispongo de mi tiempo todo el tiempo. Hago lo que quiero cuando quiero. Y también no hago lo que no quiero. Se cena si mi estómago lo decide y hasta me doy la libertad de elegir si se cocina algo rápido o se llama al delivery. Mi cama es mía sola para despatarrarme y cuando me levanto a las 6:10 de la mañana, a nadie le jode mi televisor ni mis ruidos. La vida nunca había sido tan dulce.
Pero, como dice Björk en “It’s oh so quiet”, todo está así hasta que… aparece él. Sabe dónde estás y arrima la bocha al lugar, para estar. Está por estar. Está porque le gustás. Y vos, que ni bien lo viste pensaste "Es lindo, sí" ahora te hallás diciendo "Me gusta, sí". Y no terminás de entender si te gusta jugar a la seducción o te gusta él. Pero él dice presente todos los días, entonces no podés determinar si es la situación o la persona. Sin embargo, el tipo está empezando a ocupar tus pensamientos. Y llega la hora en que aparece y mirás para todos lados, haciéndote la idiota, verificando si aparece. Y ahí viene, con todo ese porte tan distinto a lo que te gusta, generando adentro tuyo una adrenalinita.
Ya está: estás nerviosa en su presencia. Estar parada, callada, sentada, hablando, riendo, haciéndote un café o charlando con otros; todo parece antinatural. Porque está él y sentís que querés que esté mirándote. Y que te hable. Cuando finalmente lo hace, le devolvés monosílabos. Te inhibe. Y vos, que hablás hasta por el ojete, quedás indefensa y no te sale ningún tema de conversación. Él te cambia la actitud. Ya no sos la tranquila segura de sí misma: sos una estúpida que tiene 12 años y está en el aula de 7º grado, deseando que la trague la tierra.
La verdad, esperarlo y anhelarlo está buenísimo. Pero también es una mierda. Te encantaba tu paz. Y te aterra dar el corazón, o no darlo y que te lo saquen, que te lo pisoteen y también que te lo idolatren. Pánico de confundirte, y que el amor eterno dure tres meses. Otra vez. Canta Björk "What's the use of falling in love?" Yo todavía no sé cuál es el sentido. Ni menos cuál es el sentido de seguir los sentimientos. Después le pegás una mirada a "Eternal Sunshine of the Spotless Mind" y te enterás por qué es importante vivir el amor y recordarlo siempre. Pero te trauma. Claro que sí...
El de la foto es Trevor, mi novio en la vida lúdica facebookeril. Me llena de regalos y me dice frases como "You complete me". Yo le grito "I love you, Trevor!" sin culpa, total no me escucha. Pero allá está él, el que sí escucha, y tiene dos brazos, dos piernas, los mueve, y lo peor de todo, encima, es de la vida real. ¡Qué miedo! Con toda esa realidad que lleva encima, podría ser el famoso "next!", o que pase el que sigue. ¿Queremos que siga? ¿O queremos que se quede? Dice mi psicóloga que me la paso anticipando los peores desenlaces. Por ahora, es cierto.
Necesito relajarme. Fluir. Entonces me tiro a descansar. ¿Y quién aparece en mis pensamientos? ¡GRRR!
domingo, 13 de marzo de 2011
Crónicas Vampíricas 2.0 - La saga de Twilight
Mi mejor amiga, Eliana, me dice "Quiero que veamos las pelis de Twilight". Yo la miro a punto de decirle que no con la boca bien abierta pero cambio la cara mentalmente y digo "Dale, el finde largo".


- ADMIT IT: I'M HOTTER THAN YOU.miércoles, 5 de enero de 2011
Juegos en Burger





jueves, 30 de diciembre de 2010
The bass and the treble
domingo, 26 de diciembre de 2010
Vienen...

martes, 30 de noviembre de 2010
Mil tweets

sábado, 13 de noviembre de 2010
Twitter On
Adiós, Facebook. Me fui por exceso de dolor y extrema pérdida de tiempo. domingo, 26 de septiembre de 2010
viernes, 24 de septiembre de 2010
Quisiera que quisiéramos lo mismo

Esto no es un poema. Es una mierdita que rima. Es mi "You oughta know". Si tocara mejor la guitarra, le pondría unos acordes y lo declararía canción. Se llama "Quisiera que quisiéramos lo mismo". No sé si es gramaticalmente correcto.
Me duele que existas por tu lado
Que andes tan apático y sedado
Porque yo cierro la puerta de mi casa
Y me reciben miles de amenazas
Que aprietan hablando de diferencias
Irreconciliables y por demás perfectas
Nacidas de un profundo egoísmo
Quisiera que quisiéramos lo mismo
Si te miro un ojo y me desarmo
Vos dirías que te estoy ojeando
Corrés a sacarte el maleficio
De la que te ama por oficio
Es evidente que no te interesa
Haberme retorcido la cabeza
Y dejarme envuelta en patetismo
Quisiera que quisiéramos lo mismo
Me quedo con toda la mierda encima
De haber sido la reina por un día
De haber entrado donde hubo permiso
Y encerrarme en que no me quiso
Exactamente cuando yo lo quise
Y entregar mi corazón a que lo pises
Con todo tu heroico heroísmo
Quisiera que quisiéramos lo mismo
Ya vi el estanque que usás de espejo
Vos no ves el mar del que me quejo
Que te robé todas las melodías
Para mentir que me hacés compañía
Que te amo con amor honesto
Pero vos sos mucho más que esto
No pude derrotar tu narcisismo
Quisiera que quisiéramos lo mismo



